Un 2024 increíble

Si quisiéramos (y queremos) ponerle una etiqueta a la octava edición del Club de Lectura Viva, la celebrada el pasado 2024, tendríamos para elegir entre varias muy buenas. Atendiendo a los primeros encuentros del año, los que celebramos con José Ovejero, con Luis Mario y con Xenia García antes del verano, sin duda podríamos hablar de la edición del parque de Castelar.

El Club de Lectura Viva siempre tuvo vocación de salir a la calle y ocupar los espacios públicos, y ponerlos al servicio de los libros y la lectura, pero hasta 2024 no se dieron las condiciones para hacerlo sin sacrificar la comodidad necesaria y la calidad técnica de los encuentros. Gracias a la implicación de todos los agentes: lectores, autores, pero, sobre todo, del Ayuntamiento de Badajoz, que ha cedido un espacio bellísimo dentro del emblemático parque de Castelar y ha puesto los medios para que nosotros solo tengamos que concentrarnos en coordinar los encuentros y disfrutar de la conversación, el CLV por fin ha logrado, no salir de las librerías, donde siempre estuvimos y estaremos como en casa, sino coger a las librerías de la mano y echarnos juntos a la calle.

Esto nos ha permitido ampliar la nómina de librerías amigas del CLV. El aumento constante de asistentes a los encuentros impedía que nos reuniéramos ya en las librerías más pequeñas, y no nos parecía justo. Las librerías de barrio son cruciales en el tejido cultural y del libro de esta ciudad, pero rara vez están ubicadas en locales con aforos como los que ahora necesitamos.

Autores y autoras, editoriales de tirada nacional y dilatada experiencia, ¿cuántos clubes de lectura conocéis a cuyos encuentros acudan 50 personas con el libro comprado y leído?

Y esto nos coloca en la segunda etiqueta que podría servir para describir la octava edición: las de los 100 participantes activos, o, incluso, la de los 50 asistentes. El CLV es una comunidad dinámica en la que sus integrantes son libres de leer o no leer todos los títulos, de asistir o no a los encuentros, pero en esta edición hemos alcanzado una media de asistencia en los cinco encuentros de 36 personas y, atención, en el encuentro con Alba Dedeu, el primero que celebramos en la sede de Mirada y Voz, superamos los 50. Autores y autoras, editoriales de tirada nacional y dilatada experiencia, ¿cuántos clubes de lectura conocéis a cuyos encuentros acudan 50 personas con el libro comprado y leído? Y no de un autor best seller, no, al calor de la fama, sino al encuentro con Alba Dedeu, que es una escritora fantástica, pero que venía a charlar con nosotros sobre su primera novela.

Y eso nos lleva a la tercera etiqueta de esta edición pasada: la de las primeras novelas, porque fueron tres. «Kudryavka», de Xenia García; «La conformista», de Alba Dedeu, y «Una danza con los pies atados», de José Antonio Llera. Tres de cinco. Porque en el CLV seguimos apostando única y exclusivamente por los buenos libros. Los leemos y después miramos quién los ha escrito, para saber con quién tenemos que hablar para que venga, y no al revés. Y así seguiremos en este 2025.

Ya estamos calentando motores. Las editoriales ya están seleccionando y enviando sus propuestas para esta novena edición en la que esperamos poder aumentar el número de lecturas, de cinco, a diez. Crucemos los dedos.

Por el momento, si aún no estás en el grupo de Whatsapp del CLV y quieres estar al tanto de las novedades, puedes escribirnos al 616482181 o a escuela@miradayvoz.com.

¡Hasta pronto!